La importancia de las buenas raíces

Dr. José Carlos Vázquez Parra

 

Las raíces tienen una función determinante para la vida de las plantas y para el desarrollo de las mismas. Son el medio por el cual se alimentan, así como también son su forma de hacerse uno con la tierra que rodeó en un inicio su semilla, y que ahora es su espacio de crecimiento. Por ende, podemos señalar que las raíces resultan ser fundamentales para ellas.
Las personas no estamos tan alejadas de este mismo principio, ya que nuestras raíces, que en este caso resultan ser más culturales que físicas, son el medio por el cual mostramos nuestra pertenencia y nos hacemos uno con nuestra historia, con nuestro país y nuestra ciudadanía. Las raíces igualmente nos identifican y dan pauta a una de las mayores riquezas del mundo globalizado: la diversidad.

Las raíces culturales

Como mexicanos, nuestras raíces culturales se constituyen por un múltiple conjunto de valores, tradiciones y comportamientos que permean en la personalidad de todos los individuos, ya que el mestizaje de prácticas europeas e indígenas ha dado pauta a lo que se conoce internacionalmente como la “cultura mexicana”.
Lamentablemente, hoy en día muchas personas –y sobre todo los jóvenes– reniegan de las tradiciones por considerar que éstas son algo que no se adapta a los requerimientos internacionales, adoptando formas de pensar extranjeras, las cuales resultan ajenas a su entorno. Sin embargo, esto los lleva a la necesidad de realizar un esfuerzo, que en ocasiones resulta exagerado, para poder asumir estas nuevas raíces, lo que, si no se hace de manera correcta, integral y razonada, hace que el joven quede en un “limbo” cultural que sólo lo confunde y desorienta.
Por si esto no fuera poco, adoptar raíces ajenas no siempre resulta económico, ya que el entorno y lo que se ofrece en el contexto no corresponde a estas nuevas “necesidades”, implicando un esfuerzo adicional también en el espacio comercial. Claro que todo esto terminan pagándolo los consumidores.
Algo que resulta interesante, es que cada vez es más usual ver emprendimientos que se sustentan en la promoción de las tradiciones y productos mexicanos, exportando a otros países no únicamente bienes y servicios que son propios de nuestra cultura, sino también una parte de los hábitos, costumbres y experiencias del actuar diario de los mexicanos.

De México para el mundo

Según la UNESCO, la gastronomía mexicana demuestra antigüedad y continuidad histórica, presumiendo gran creatividad en sus cocineros, quienes se apoyan en productos originarios para perfeccionar sus platillos a lo largo de los siglos. Esto ha llevado a que frutos de los campos mexicanos sean cada vez más usuales alrededor del globo, como es el caso del aguacate, el mango, el nopal, entre otros múltiples productos que se exportan y comercializan tanto frescos como congelados. A estos también se suman bebidas representativas de México, como es el Tequila y varias marcas de cerveza.
The Word’s 50 Best Restaurants, autoridad altamente reconocida en la industria gastronómica, ha considerado durante el 2016 a 3 restaurantes mexicanos dentro de la misma, dejando claro que México no sólo se visita, sino que también se disfruta en el paladar de los conocedores.
Por otro lado, se puede decir mucho de la ropa y los diseños textiles mexicanos. Hace un par de años la diseñadora francesa Isabel Marant fue acusada de plagio al utilizar sin autorización bordados característicos de las comunidades oaxaqueñas. Sin embargo, no todo son malas noticias o abusos, ya que modistas mexicanos han sabido sacar provecho de su cultura por medio de prendas coloridas y bañadas de folklore. Una de estas marcas 100% mexicanas es Pineda Covalin, la cual, con más de 20 años en la industria de la moda internacional, tiene como sello característico el uso de diseños huicholes, coras, mayas y zapotecos.
A estos casos se les pueden sumar múltiples más, como por ejemplo la música mexicana, que viaja a través de las fronteras, las producciones televisivas que comparten las tradiciones y cultura con personas de todo el mundo y la creatividad natural del mexicano, que ha dado pauta a patentes e inventos que hoy en día se utilizan en la industria internacional. Difícilmente alguien puede decir sobre este planeta que México no interviene de alguna forma con lo que usa, se ve, se escucha o se consume.

Valorar nuestra cultura

Entonces, después de leer todo esto, ¿por qué renegar o no aceptar nuestras raíces mexicanas?; ¿qué sentido tiene el adoptar costumbres que no cuentan con la tradición, la historia y el reconocimiento como lo tienen las nuestras?
Cabe señalar que lo que se escribe aquí no necesariamente promueve un nacionalismo ciego e irracional, sino que, por el contrario, busca abrir un espacio de reflexión sobre nuestras raíces y la relevancia que tienen éstas en nuestra vida actual. Nuestras tradiciones no son parte únicamente de nuestra historia, sino que son costumbres y patrimonio vivo, mismo que vemos en cada calle, en cada negocio y en cada persona de este país.
Por eso es que los jóvenes debemos ver en las tradiciones una oportunidad para emprender, para compartir aquéllo que forma parte de nuestras raíces, que, para beneficio nuestro, es tan bien recibido a nivel internacional. Sintámonos orgullosos de nuestra cultura y no esperemos a que un extranjero venga a recordarnos lo maravilloso y valioso que es ser mexicano.

You might also like More from author

Comments are closed.